Se revelan las imágenes más detalladas de la historia de las galaxias

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Se revelan las imágenes más detalladas de la historia de las galaxias
Hércules A está impulsado por un agujero negro supermasivo situado en su centro, que se alimenta del gas circundante y canaliza parte de este gas en chorros extremadamente rápidos. Nuestras nuevas observaciones de alta resolución tomadas con LOFAR han revelado que este chorro se hace más fuerte y más débil cada pocos cientos de miles de años. Esta variabilidad produce las hermosas estructuras que se ven en los lóbulos gigantes, cada uno de los cuales es tan grande como la Vía Láctea. Crédito: R. Timmerman; LOFAR & Hubble Space Telescope

Los astrónomos han publicado las imágenes más detalladas que se han visto hasta ahora de las galaxias más allá de la nuestra, revelando su funcionamiento interno con un detalle sin precedentes.

Las imágenes fueron creadas a partir de los datos recogidos por el Conjunto de Baja Frecuencia (LOFAR), una red de más de 70.000 pequeñas antenas repartidas por nueve países europeos. Los resultados proceden de los años de trabajo del equipo, dirigido por la doctora Leah Morabito de la Universidad de Durham. El equipo contó con el apoyo del Consejo de Instalaciones Científicas y Tecnológicas (STFC) del Reino Unido.

Además de apoyar la explotación científica, el STFC también financia la suscripción del Reino Unido a LOFAR, incluidos los costes de actualización y el funcionamiento de su estación LOFAR en Hampshire.

Revelación de un universo oculto de luz en alta definición


El universo está inundado de radiación electromagnética, de la que la luz visible es sólo una pequeña parte. Desde los rayos gamma y los rayos X de longitud de onda corta, hasta las microondas y las ondas de radio de longitud de onda larga, cada parte del espectro luminoso revela algo único sobre el universo.

La red LOFAR capta imágenes en frecuencias de radio FM que, a diferencia de las fuentes de longitud de onda más corta como la luz visible, no son bloqueadas por las nubes de polvo y gas que pueden cubrir los objetos astronómicos.

Las regiones del espacio que parecen oscuras a nuestros ojos, en realidad arden con fuerza en las ondas de radio. Esto permite a los astrónomos asomarse a las regiones de formación de estrellas o al corazón de las propias galaxias.

Las nuevas imágenes, que han sido posibles gracias al carácter internacional de la colaboración, amplían los límites de lo que sabemos sobre las galaxias y los agujeros negros supermasivos. Un número especial de la revista científica "Astronomy and Astrophysics" está dedicado a once artículos de investigación que describen estas imágenes y los resultados científicos.

Mejor resolución gracias al trabajo conjunto


Las imágenes revelan el funcionamiento interno de las galaxias cercanas y lejanas con una resolución 20 veces más nítida que las imágenes típicas de LOFAR. Esto fue posible gracias a la forma única en que el equipo utilizó el conjunto.

Las más de 70.000 antenas de LOFAR están repartidas por toda Europa, la mayoría en los Países Bajos. En el funcionamiento estándar, sólo se combinan las señales de las antenas situadas en los Países Bajos, y se crea un telescopio "virtual" con una "lente" colectora de 120 km de diámetro.

Al utilizar las señales de todas las antenas europeas, el equipo ha aumentado el diámetro de la "lente" a casi 2.000 km, lo que multiplica por veinte la resolución.

A diferencia de las antenas convencionales que combinan múltiples señales en tiempo real para producir imágenes, LOFAR utiliza un nuevo concepto. En él, las señales recogidas por cada antena se digitalizan, se transportan al procesador central y se combinan para crear una imagen. Cada imagen de LOFAR es el resultado de combinar las señales de más de 70.000 antenas, lo que hace posible su extraordinaria resolución.

Entender los agujeros negros supermasivos


Los agujeros negros supermasivos se encuentran en el corazón de muchas galaxias. Muchos de ellos son agujeros negros "activos" que devoran la materia que cae y la devuelven al cosmos en forma de potentes chorros y flujos de radiación. Estos chorros son invisibles a simple vista, pero brillan en las ondas de radio y en ellos se han centrado las nuevas imágenes de alta resolución.

El Dr. Neal Jackson, de la Universidad de Manchester, declaró: "Estas imágenes de alta resolución nos permiten acercarnos para ver lo que realmente ocurre cuando los agujeros negros supermasivos lanzan chorros de radio, lo que no era posible antes en frecuencias cercanas a la banda de radio FM".

El trabajo del equipo constituye la base de nueve estudios científicos que revelan nueva información sobre la estructura interna de los chorros de radio en una variedad de galaxias diferentes.

Un reto de una década


Incluso antes de que LOFAR comenzara a funcionar en 2012, el equipo europeo de astrónomos empezó a trabajar para afrontar el colosal reto de combinar las señales de más de 70.000 antenas situadas a nada menos que 2.000 km de distancia. El resultado, una línea de procesamiento de datos disponible públicamente, que se describe en detalle en uno de los artículos científicos, permitirá a los astrónomos de todo el mundo utilizar LOFAR para obtener imágenes de alta resolución con relativa facilidad.

La Dra. Leah Morabito, de la Universidad de Durham, dijo: "Nuestro objetivo es que esto permita a la comunidad científica utilizar toda la red europea de telescopios LOFAR para su propia ciencia, sin tener que pasar años para convertirse en un experto".

Las superimágenes requieren superordenadores


La relativa facilidad de la experiencia para el usuario final desmiente la complejidad del reto computacional que hace posible cada imagen. Como LOFAR no se limita a "tomar fotos" del cielo nocturno, debe unir los datos recogidos por más de 70.000 antenas, lo que supone una enorme tarea computacional.

Para producir una sola imagen, hay que digitalizar más de 13 terabits de datos en bruto por segundo, el equivalente a más de 300 DVD, y transportarlos a un procesador central para luego combinarlos.

Frits Sweijen, de la Universidad de Leiden, declaró: "Para procesar volúmenes de datos tan inmensos tenemos que utilizar superordenadores. Estos nos permiten transformar los terabytes de información de estas antenas en unos pocos gigabytes de datos listos para la ciencia, en sólo un par de días." 

Fuentes, créditos y referencias:

Astronomy & Astrophysics
Sub-arcsecond imaging with the International LOFAR Telescope

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