Vea También
![]() |
Ensamblaje del genoma de S. microcephalus. Crédito: bioRxiv (2025). DOI: 10.1101/2025.02.19.638963 |
Los tiburones de Groenlandia (Somniosus microcephalus) son criaturas extraordinarias, conocidas por su excepcional longevidad, que puede alcanzar los 400 años. Estos habitantes de las profundidades marinas habitan en los océanos Atlántico Norte y Ártico, miden más de seis metros de longitud y pesan más de 1.400 kilogramos. Su lento ritmo de crecimiento, de aproximadamente un centímetro al año, contribuye a su prolongada longevidad.
Una investigación reciente dirigida por la Universidad de Tokio ha desvelado factores genéticos que podrían explicar la extraordinaria longevidad del tiburón de Groenlandia. Mediante la secuenciación de un genoma de alta calidad de una hembra de tiburón de Groenlandia capturada en el archipiélago de Svalbard, los científicos identificaron adaptaciones genéticas específicas. En particular, hallaron expansiones en familias de genes relacionadas con la señalización NF-κB, la reparación del ADN y la función inmunitaria, todos ellos procesos vitales para la longevidad y la resistencia a las enfermedades.
El estudio también descubrió genes seleccionados positivamente asociados a la supresión del cáncer, como FOXF2, FSCN1 y MAD2L1BP. Estos genes intervienen en la regulación del microentorno inmunitario tumoral, la migración celular y el mantenimiento de la estabilidad cromosómica, respectivamente, contribuyendo potencialmente a la resistencia de la especie frente al cáncer.
Las adaptaciones al medio marino profundo fueron evidentes en el gen de la rodopsina del tiburón (RHO), que presentaba cambios aminoacídicos que favorecían la visión en condiciones de poca luz, una necesidad para sobrevivir en las oscuras profundidades oceánicas.
Comprender la composición genética del tiburón de Groenlandia no sólo arroja luz sobre los mecanismos de la longevidad extrema, sino que también ofrece conocimientos sobre el envejecimiento y la resistencia a las enfermedades que podrían servir de base para la investigación en salud humana. A medida que avancen las tecnologías de secuenciación, la exploración de estos rasgos genéticos podría revelar nuevas estrategias para promover la salud y la longevidad en otras especies, incluida la humana.